Cómo diablos contarte
que me gusta gustarte
que no te he suicidado del todo
que me siento viudo
y que dudo
entre el cielo y el limbo y el lodo
y no sé de qué modo dejar
de adorarte sin duelo
entre el nunca y quien sabe
entre el ojo y la llave
entre la luz y el subsuelo
no me canso de hablarte
aunque pronto mi voz
sea un grano de arroz repetido
y recuperarte
es jugar con el fuego de azar del olvido
nada amanece, todo envejece
quedan los mares del sur
tal vez mañana a tu ventana llame otro príncipe azul

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